La basura no se crea ni se destruye, sólo se transforma.

También la basura espera el camión.
También la basura espera el camión.

En Examined life: philosophy of the streets (2008) afirma Zizek que “parte de nuestra percepción diaria de la realidad es que esto (la basura) desaparece de nuestra mundo”. Lo mismo pasa cuando vas al baño y le bajas al desagüe: para ti, la caca desaparece. Es una especie de epojé de las cosas que te resultan desagradables y asquerosas, ya que “en cierto nivel de tu experiencia más elemental desaparecen de tu mundo” (Zizek). Basta con salir a la calle para darnos cuenta de que la basura no se nos oculta, se empeña en decirnos que seguirá ahí si nadie hace nada. Pero necios como somos, continuamos ignorando, omitiendo esa realidad que para nosotros se vuelve inexistente en cuanto dejamos las bolsas bien amarradas,  pensando que, como al más puro arte de Houdini, la basura una vez dejada se desvanecerá. En las grandes ciudades la basura siempre será un problema. El centro de mi ciudad es una maquina de producir basura. Ya sea por educación, por ignorancia o por cualquier otro motivo igualmente tachable, el problema de la basura no se solucionara. En el vivir va implícito el dejar una huella sobre este mundo que habitamos. A veces positiva, otras tantas negativa, es innegable que por más ecologistas que seamos, nuestros desechos, la huella que vamos dejando, nunca desaparecerá del todo.

Indecisión
Indecisión.
La calle es un gran bote de basura.
La calle es un gran bote de basura.

Sin embargo, nuestra epojé e ignorancia son fuente inagotable de trabajo para los que por una u otra razón son menos afortunados en su existencia. Los pepenadores cumplen una función social muy importante ya que, al igual que los escarabajos estercoleros, son los catalizadores y filtros de nuestra inmundicia. Las buenas colonias de mi ciudad, las pudientes, se surten de un ejercito de estos implacables limpiadores que por unos cuantos pesos dejan jardines limpios, botes vacíos y calles relucientes para confort de los buenos ciudadanos.

Estercolero urbano.
Estercolero urbano.

Los estercoleros urbanos separan, seleccionan, utilizan y aprovechan eso que para nosotros significa un estorbo del cual debemos deshacernos. Sin embargo, como buenos ignorantes, un día estaremos comprando algún producto hecho en China que estará hecho básicamente de lo que una vez, paradójicamente, para nosotros fue un vil y asqueroso desperdicio. Al fin y al cabo ontológicamente la basura es pura materia, y uno de los postulados básicos de la física es que ésta no se crea ni se destruye, sólo se transforma.

Estercolero urbano invisible.
Estercolero urbano invisible.
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2 thoughts on “La basura no se crea ni se destruye, sólo se transforma.

  1. efe 21 enero, 2015 / 7:53 pm

    Excelente exposición de una realidad, sin olvidar que además en España los grandes multimillonarios son industriales que se dedican a la recogida y al tratamiento de la basura.
    saludos.

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    • aficionado0 21 enero, 2015 / 8:13 pm

      Gracias por comentar. Acá en México apenas comienza a sacarsele provecho al reciclado. Actualmente han comenzado ha surgir un montón de pequeñas empresas que se dedican a comprar papel, cartón, plástico, latas de aluminio, etc. Lo malo del asunto es que las personas que se dedican a juntar y separar la basura que el común de la gente no hace, son mal pagadas y trabajan en unas condiciones laborales nada óptimas.

      Saludos desde México.

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